2.23.2013

Alex. Fin.

"—Paula, eres hermosa, una chica increíble; 
no dejes que nadie te diga otra cosa. No sé
por qué, pero sé que necesitas oirlo.

—Sobre eso, no soy genial. 
Soy un idiota, egoísta y superficial.
Tuve suerte al tenerte.
Yo la tuve, no tú. Y de alguna forma
siento que te hice más mal que bien.
Adios, linda..."





Alexander, me estoy afixiando.
Alex, el monstruo saldrá de mi estómago,
clavándome las uñas desde adentro, 
partiéndome en dos.
Quiere buscarte y sentir tus labios.
Desnudarnos salvaje otra vez.



¿Ahora cómo hago para escuchar a Bellamy cantar
sin pensar que eres tú, tocando tu teclado y quejándote
de tu falta de metrónomo?

5 comentarios:

  1. Brillante, una vez más. Deberías actualizar más, lo digo así egoístamente. :-)

    atlantis2050.blogspot.com

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  2. Buenísima entrada, me encanta como escribes, y sí, yo también pienso que deberías de publicar más :)

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  3. Cruda, estupenda...
    Que gran estílo tienes para escribir...

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  4. Es que no tener metrónomo es grave ._. Te lo dice una música frustrada.
    Besetes, cielazo.


    M.

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