Hoy ha sido un día muy extraño, y cada día es más desesperanzador.
Estamos en medio de una pandemia. La economía se está yendo a la mierda. México tiene un gobernante de mierda.
Y con todo, yo te sigo pensando.
Te admití que te quería, que te extrañaba, fui sincera.
Me admitiste que me extrañas mucho y es lo más lindo que he escuchado en años, puso mi corazón a latir como desgraciado.
Caín, tengo miedo, tengo miedo a que contraigas esa enfermedad, porque aunque yo sé que casi nunca pasa nada con ella, yo sé que tienes algo que te juega totalmente encontra.
Tengo miedo a que, aunque los dos estamos de acuerdo en vernos, pasarán meses antes de que podamos vernos, y eso es desesperanzador.
Te extraño.
Te extraño tanto.
Y te extraño ahora más que nunca, a un punto que se me ahoga el corazón, y desea irte a buscar.
3.26.2020
2.27.2020
Mil veces
Mil veces he pensado que es el adiós definitivo, pero esta vez parece más real que nunca.
¿Cómo es posible que un día estemos bien y me estés diciendo mil cosas y al siguiente no decidas hablarme más
Lo que más me duele es no haber tenido tiempo, ni siquiera la oportunidad de despedirme.
¿Debería ir a buscarte?
No creo...
Pero no sé cuánto tiempo aguantaré las ganas...
Me quedé con todas las ganas de decirte a los ojos que te quería
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